8 Consejos infalibles para mejorar la productividad de tu empresa.

La productividad es la relación entre el tiempo empleado en el trabajo y sus resultados. Muchas empresas ya no saben cómo aumentar su productividad, quizás hayan realizado muchos cursos sobre liderazgo, técnicas de aumento del rendimiento, etc. Y aun así tras todos estos intentos la productividad no ha mejorado.

El problema es que no todos sabemos controlar los tiempos en el trabajo ni tampoco sabemos el tiempo real que empleamos para determinadas actividades; por lo que quizás no planificamos bien la jornada y la productividad disminuye.

Por ello, exponemos una serie de consejos para poner en práctica acciones que harán que tu rendimiento y productividad mejoren:

 

  • Empieza el día con energía.

Levántate con tiempo suficiente para poder dedicarte algo de tiempo a ti mismo. Toma un buen desayuno, date una ducha y si vives cerca de tu centro de trabajo aprovecha para ir andado o en bicicleta y disfruta del aire puro.

Al llegar temprano a tu puesto de trabajo y ser de los primeros, podrás centrarte con mayor facilidad en tus tareas y no dejarse llevar por distracciones.

 

  • Planifica tu jornada.

La mejor forma de saber si has cumplido tu trabajo para ese día es sin duda planificándolo de antemano. Nada más llegar a tu puesto de trabajo, los primeros 20 o 30 minutos dedícalos a esta tarea, piensa en las metas que quieres cumplir ese día, no pienses que será tiempo perdido pues es todo lo contrario.

Con una buena organización previa podrás priorizar con certeza y avanzar sobre los temas realmente importantes.

 

  • Agrupa las tareas similares.

Es bueno que dividas tu jornada de trabajo en mini bloques de tareas, agrupando las tareas que sean similares, tu productividad resultara más eficaz.

Si tienes costumbre de revisar el correo electrónico cada diez minutos y/o hacer llamadas cada vez que te acuerdas, perderás la concentración en lo que estás haciendo por lo que a su vez perderás mucho tiempo de trabajo entre llamada y llamada o correo.  Si eliges dos o tres momentos al día para realizar solo estas tareas el resto del tiempo podrás centrarte por completo en lo que estés haciendo.

 

  • Comienza con las tareas que menos te gusten.

Cuando llegas por la mañana a tu puesto de trabajo, tienes tu energía al 100% por ello es preciso que tras la planificación te encargues de realizar las tareas más difíciles o que menos te gusten en este momento.

Esta simple aproximación te permitirá tener un gran día productivo, y finalmente no te sentirás mal cuando llegue la noche, por haber dejado de hacer lo necesario.

 

  • Dedícate a un solo tema hasta finalizarlo.

¡Evita la multitarea a toda costa! Si piensas que realizar más de una tarea a la vez te llevara a ser más productivo estas completamente equivocado.

Así solo conseguirás no centrarte al 100% en cada tarea por lo que terminarías mucho más tarde y quizás no estarían realizadas correctamente, por lo que después tendrías que estar revisando que no hay ningún error en tu trabajo.

 

  • Tomate un descanso.

Durante el paso de planificar tu día, deja a conciencia algunos espacios en blanco para descansar. Tu cuerpo y tu mente necesitarán pausas para recuperar energía.

Saber que tienes un pequeño descanso programado mejorará tu humor y te ayudará a afrontar el trabajo con energía.

 

  • Aprende a decir No.

Siempre es bueno tener cosas que hacer en el trabajo. Sin embargo, hay que ser consciente de dónde están nuestros límites. Demasiadas cosas que hacer y muy poco tiempo para hacerlas no es una buena combinación: aumentarán tus niveles de estrés y disminuirá tu productividad. Sé fiel a tu planificación y no te canses sin sentido.

 

  • Elimina distracciones.

Las herramientas de comunicación se han convertido en una parte indispensable de nuestras vidas. No cabe duda de que pueden resultar de gran ayuda incluso en el puesto de trabajo para buscar información. Pero hay que saber usarlas con moderación.  Elimina todo los chats o redes sociales hasta los descansos de manera que los tengas prohibidos.